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El creador del Cha Cha Cha

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Enrique Jorrín, creador del cha cha cha, murió hace 24 años, exactamente el 12 de diciembre de 1987, en la capital cubana. Su talento y profesionalidad lo ubicó entre los músicos más destacados del amplio espectro cultural de nuestro país y de toda la América de habla hispana.

Enrique Jorrin, el creador del Cha Cha Cha

Enrique Jorrin, el creador del Cha Cha Cha. Foto tomada de Internet

Sobre su desaparición física  diría el musicólogo Odilio Urfé: “Diremos sencilla y lacónicamente: ha muerto Enrique Jorrín, un gran compositor cubano y de nuestra América, uno de los grandes danzoneros, el creador genérico del mundialmente famoso cha- cha- chá. Ha muerto un artista, progresista de la música cubana, de una concepción integral”.

Nacido en el poblado de Candelaria, Pinar del Río, fue hijo de Miguel Jorrín, un clarinetista que ejercía esta profesión en una orquesta en dicha localidad, y que hizo que se inclinara por la música.

En 1938, con solo 12 años de edad, realizó sus pininos  en la música. Y en 1944 comenzó como regular en la orquesta Hermanos Peñalver Después transitaría por otras agrupaciones, como La Ideal, los Hermanos Contreras y Arcaño y sus Maravillas, agrupación en la cual enriqueció su perfil profesional.

Su ascenso fue tan vertiginoso que ya en 1946 llegó a ser el director de la Orquesta América. Pero fue en 1953 cuando ocupó la cima de la fama al componer La Engañadora, que le abrió las puertas de la firma discográfica Panart. Según dijo, el número se inscribió como mambo-rumba, porque necesitaba un género y no podía ser uno inexistente. Fue tanta su aceptación por el gran público, que lo llevó a ser conocido en muchos países del orbe y ocupar el primer lugar en la preferencia nacional. Este título  sería el que marcaría después la ascensión del movimiento del Cha Cha Cha.

El 8 de mayo de 1954 Enrique Jorrín fundó su orquesta, a la que puso su propio nombre. Era un consumado violinista, instrumento que constituía su gran pasión. Según expresó en alguna ocasión, no tuvo oportunidad de practicar deportes. El violín no coincidía con ellos, ya que es un instrumento que requiere cierta suavidad y flexibilidad de cuerpo, por lo que no podía realizar ningún ejercicio violento. Ese propio año hizo su primera gira a México, donde ya se conocía el Cha Cha Chá, mostrándose sumo interés por el pegajoso ritmo cubano.

Por José Pendás

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