Home » Música Cubana » La guitarra como puente musical

La guitarra como puente musical

Share on Facebook
Post to Google Buzz
Bookmark this on Yahoo Bookmark
Bookmark this on Livedoor Clip
Share on FriendFeed

Cuando Jesús Ortega tomó posesión de sus atributos en la Sala Covarrubias, del Teatro Nacional, y comenzó a dirigir la orquesta Sonantas Habaneras, cobraron relieve varias de las premisas que tiene en su diana la nueva edición del Festival Cubadisco, como la de poner de relieve la calidad y la pujanza del movimiento guitarrístico en Cuba y demostrar su largo alcance en la historia del panorama artístico insular.

El maestro Walter Abt, dirigió la orquesta Sinfónica Nacional.¡

El maestro Walter Abt, dirigió la orquesta Sinfónica Nacional para estrenar su obra Concerto del Benaco. Foto: Ismael Batista(Granma)

La excelente presentación del ensemble estuvo acompañada por la entrega a su director, el maestro Jesús Ortega, del Premio de Honor Cubadisco por parte del presidente y fundador del Festival, Ciro Benemelis, en una jornada coronada por el estreno en Cuba de la obra Concerto del Benaco, dedicada al maestro Leo Brouwer.

Su autor, el alemán Walter Abt, se situó al frente de la Orquesta Sinfónica Nacional para llevar adelante la puesta de largo de esa pieza en la Isla, un hecho de relevante envergadura artística, que tuvo como solista invitado al músico Jonhathan Wolf, considerado una promesa europea de la guitarra clásica.

Entre la montaña de adustas y a veces desoladoras sensaciones que brotan como consecuencia de la velocidad del mundo contemporáneo, resulta una alentadora experiencia divisar una obra que invite a detenerse en los paisajes interiores del hábitat natural y en los sitios más luminosos de la compleja naturaleza humana.

Ciertamente, la pieza es el sonido de Walter Abt viviendo al límite las emociones que despertó en él su estancia en las inmediaciones del famoso lago Benaco, en el norte de Italia, adonde decidió mudar su residencia durante varios meses. El músico, en un giro hábil y quizás nostálgico, vertió las experiencias acumuladas durante ese periodo de tiempo en un material que, de hecho, se puede leer como un libro de confidencias personales. De ahí que la obra le abre las puertas al espectador para conocer diversas facetas de la personalidad de su autor y los pilares que sostienen su vasta trayectoria profesional. Por otra parte, más que una pieza musical, Concerto del Benaco se puede ver, finalmente, como un lugar, una actitud ante el mundo y una invitación al ser humano para que halle, en el universo onírico de la naturaleza, hasta el más mínimo destello de luz.

El trabajo de Walter Abt como guitarrista y director del grupo Munich Guitars fue otra de las vertientes que permitió descubrir la jornada inicial del Cubadisco, en la que también se presentó la orquesta cubana de guitarras Clave de sol.

Como líder del ensemble alemán, integrado por jóvenes y talentosos intérpretes, el músico dio salida a una concepción creativa que le permite extraer un amplio cúmulo de recursos sonoros del instrumento de las seis cuerdas, que adquiere una interesante dimensión en las manos de estos instrumentistas, cuyas habilidades descollaron en cada momento de la exposición musical. Y, por cierto, el director y compositor europeo también logró tocar el alma cubana cuando se dio el gusto de regalar, como bis, una versión del Chan Chan, del entrañable Compay Segundo.

Por Michel Hernández
Tomado de Granma Digital

Dejar un comentario