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Chano Pozo en el solar de la California

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Sentada en su casa natal del solar de la California, en Centro Habana, y luego de beber una humeante tasa de café, Bárbara Oliva Micado trajo al presente recuerdos ancestrales, pequeñas historias sobre el tamborero y compositor Luciano Pozo González (Chano Pozo, La Habana, 7 de Enero de 1915, Nueva York, 3 de Diciembre de 1948), devenido icono de la percusión cubana.

Chano Pozo en el solar de la California

Chano Pozo en el solar de la California. Foto tomada de Internet

La mujer revierte el tiempo y en el empeño de no dejar escapar un solo detalle, señala para la ceiba, que majestuosa y elegante preside la entrada del vecindario. Con los ojos detenidos en las raíces del árbol, dijo: Ahí mismitico Chano Pozo junto con mi padre y otros vecinos rumbeaban. Los que conocieron a Chano personalmente no solamente hablaron de su destreza para el arte de los cueros, sino del hombre cabal, y el buen amigo, a quien nunca faltó un trago de ron, como parte del convite.

Barbará se acaricia la sien y revela: En ese tiempo la ceiba estaba sembrada en una latica de manteca, de donde fue trasplantada años más tarde hasta el centro del patio después que falleció Concha Mocuyú, la santera más vieja del lugar y propietaria de la postura.

Hace un alto en sus relatos y llena del orgullo más humilde enfatiza: El Solar de la California, siempre ha sido un sitio muy especial, aquí estuvieron Pérez Prado, Celeste Mendoza y Merceditas Valdés.Venían, filmaban y la visita concluía con una rica y sabrosa rumba de cajón, una costumbre que trascendió en el tiempo hasta llegar a nuestros días. ¡Imagínese, aquí todos los meses hacemos una actividad donde la rumba es la anfitriona!

Pero la California no solo se distingue por ser un fiel exponente de la rumba, como parte de las tradiciones más autóctonas de los cubanos. En el año 1995 sus vecinos se convirtieron  en protagonistas de un proyecto sociocultural apoyado por la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y otras instituciones.

Bárbara Oliva, vecina del Solar de la California

Bárbara Oliva, vecina del Solar de la California. Foto Maria Regla Figueroa

“Esta es una novedad cultural, apunta Bárbara, que llegó para quedarse. Están vinculados artistas de reconocido prestigio internacional. El pintor Diago, por ejemplo está responsabilizado actualmente con las clases de pintura para los niños de la comunidad, lo que despierta interés entre los pequeños  por el arte de los pinceles.

“Además todos los años los vecinos festejamos la creación del proyecto con una fiesta, a la cual acude la población libremente. En esas festividades participaron el grupo Clave y Guaguancó y Yoruba Andabo, por mencionar algunos. Este año arribamos al cumpleaños 17 con una celebración digna y muy lucida, estuvo como invitado el reconocido diseñador cubano Raúl Castillo acompañado de su grupo de modas.

Los vecinos de la California llevamos la rumba en la sangre y el Proyecto sociocultural en el corazón, porque sus logros hacen de nosotros personas más sensibles, instruidas y humanas. No olvidamos nuestras raíces, simbolizadas en la ceiba ubicada a la entrada del solar, un árbol venerado, por los seguidores de la religión afrocubana, apuntó esta mujer que a veces cree ver a Chano pozo desandar por el solar con la amplia sonrisa y la tumbadora a cuestas.

Por María Regla Figueroa

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