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El “crimen” más
grande de Cuba ha sido haber querido ser un país
soberano e independiente
Conversación
telefónica con Gerardo Hernández
(Primera Parte y Segunda Parte)
Por Saul Landau
Entrevista por
teléfono con Gerardo Hernández desde
la prisión en EE.UU. (Parte III)
Saul Landau:
¿Y después fue para la prisión
en Lompoc [California]?
Gerardo Hernández:
Sí, tuvimos que dar una batalla legal para
que nos sacaran del “Hueco” y que
nos pusieran con el resto de la población.
Luego vino el juicio, y después del juicio
otro mes en “el Hueco.” Entonces después
de la sentencia nos mandaron para diferentes penitenciarias.
A mi me toco en Lompoc en el 2003, y para “la
Caja.” Esto paso en las 5 prisiones en el
mismo día. No esta claro porque, ni de
donde vino la orden. Lompoc es una prisión
muy vieja y aparte del “hueco” que
es para los que han agredido a guardias o que
le han dado candela a los colchones, etc. …
casos ya sin remedio prácticamente…esta
“la Caja,” un sótano debajo
del “Hueco”--10 celdas con doble puerta.
Allí me pusieron
en calzoncillos, descalzo durante un mes. No sabia
si era de día o de noche porque allí
si eran las 24 horas. Allí no hay ninguna
hora de recreación ni nada. Había
un salidero de la celda de arriba. Cuando descargaba
el baño chorreaba esa agua sucia por las
paredes de la celda mía.
Estuve quejándome
por el peligro que eso representaba para la salud.
Allí pensaban tenernos un año con,
“special administrative measures.”
Me habían avisado de que yo no iba tener
contacto con absolutamente nadie. Ni visita ni
nada. Para comunicarme con mi abogado tuve que
entregar una carta. Tuve que hacer un sobre con
un papel que conseguí, pegarlo con pasta
de dientes porque no había absolutamente
nada. No tenia nada que leer, ni nada para escribir,
nada. Fue bastante difícil ese mes. Nos
dijeron que íbamos a estar así un
año y que al cabo del año revisaban
el caso y que podíamos estar así
indefinidamente. Cuando me iban a sacar a llevarme
a bañar que me llevaban 3 o 4 guardias
esposado. Las otras celdas tenían las puertas
exteriores abiertas. La puerta interior era una
reja cerrada. Pero la otra que era una plancha
de hierro que aislaba completamente, las tenían
abiertas para que la gente no se desesperara.
Pero la mía siempre estaba cerrada. Cuando
me iban a sacar, cerraban todas las otras para
que nadie ni siquiera me viera. Porque una de
las cosas establecidas era que no podía
tener contacto con nadie. Allí si estuve
un mes, sin saber si era de día o si era
de noche, con agua sucia cayendo por las paredes,
descalzo, con la luz encendida las 24 horas, y
oyendo los gritos de los demás gente alrededor,
que algunas habían perdido la mente. Un
día, un Jueves, vinieron y me trajeron
unos papeles para que lo firmara donde decía
que iba a estar allí un año. El
próximo martes, sin darme ninguna explicación,
como mismo me habían entrado, sin saber
nada de nada, me sacaron. Supimos que hubo bastante
protesta frente el Buró de Prisiones y
que congresistas averiguaron por nosotros.
Landau: ¿Bajo
que pretexto te metieron en “la Caja?”
¿Y como mantuviste la cordura?
Hernández: ¿Pretexto?
Ninguno. El teniente que me llevaba para “el
Hueco,” me preguntó, “¿Porque
vas para ‘El Hueco?’” Y le dije,
“¿Y Usted me va a preguntar a mi?
Si Usted es el que tiene que decirme.” Y
cuando yo preguntaba me decían, “Eso
vino de arriba.” Casualmente, cuando eso
ocurrió faltaba un mes para que nosotros
presentáramos la apelación, cuando
más contactos con nuestros abogados debimos
tener. Fuimos para “el Hueco,” una
coincidencia misteriosa, justo antes de la apelación.
¿Como pude resistir?
Nosotros estábamos concientes del apoyo,
de la gente tratando de lograr la justicia en
nuestro caso. Eso nos afectó mucho. Nosotros
sabíamos que Cuba estaría protestando
esa situación, y que nuestros amigos en
el mundo entero e incluyendo en este país
estarían haciendo todo lo posible para
sacarnos de allí. Y al final salimos del
“Hueco”. De hecho hubo protesta en
muchos países y en frente del Buró
de Prisiones. Eso le da a uno mucho ánimo,
mucha fuerza. Y uno sabe que no puede defraudar
a sus compañeros… gente que no le
fallarán y esperan que no les falles. Entonces,
uno se pasa el día pensando: “aquí
no puede pasarme nada, no me puede dar un ataque
de pánico, no puedo enfermarme de los nervios,
no puedo ceder ni un tantito porque son demasiadas
personas con las cuales voy a quedar mal.”
Y eso…a uno le da un ánimo tremendo.
Landau: ¿Pensabas
en tu familia?
Hernández: El
gobierno de los Estados Unidos no le da visa a
mi esposa para que me venga a visitar --durante
los últimos 10 años. Negarme la
posibilidad de ver a mi esposa es parte del mismo
proceso; el interrogatorio, las ofertas de que
nos vendiéramos, los meses en solitario.
Pero los planes que haya tenido el FBI o la administración,
no dio resultado. En el principio ellos pensaron,
“arrestamos a estos agentes de Castro, los
amenacemos y ellos se van a arrepentir, porque
este es el país mas rico y mejor del mundo.
Y Cuba es un país pobre, una dictadura…”
A los americanos por 50 años les han dicho,
“Cuba es un infierno, pero no puedes ir
a ver por ti mismo”.
Los americanos son libres
para muchas cosas pero no de ir a 90 millas a
visitar a ese país a ver si es verdad lo
que dice su gobierno. El plan que tenían
con “los 5” era que cambiáramos
de bando, armar todo un show propagandístico,
que denunciáramos todo lo que ellos pensaban
que debíamos de denunciar, que condenáramos
a la revolución, lo mismo que obligan hacer
a cualquier deportista o artista. Cuando vienen
aquí lo primero que tienen que decir es,
“Vengo buscando libertad.” Entonces
los exprimen al máximo, y después
se olviden de ellos. Ese era el plan más
o menos que tenían con nosotros, pero le
salió mal. Como venganza nos hacen la vida
lo más difícil posible. Durante
10 años. Los presos usan el email para
comunicarse con sus familiares. A mi no me dejan
usar el email, ni siquiera para comunicarme con
mi esposa.
Landau: ¿Que
hizo Cuba en contra de los Estados Unidos para
merecer tanto castigo durante 50 años?
Hernández: El
“crimen” más grande de Cuba
ha sido haber querido ser un país soberano
e independiente. La historia va mucho más
atrás que 50 años. Cuba estaba ganando
la guerra con España [1895-98] para alcanzar
su independencia cuando los Estado Unidos dijo,
“Uh oh, ¡esto no nos conviene!”
De buenas a primera explotó el USS Maine
[en la Bahía de La Habana] misteriosamente,
y eso fue el pretexto para la intervención
de los Estados Unidos para derrotar a España.
Entonces ellos pusieron la Enmienda Platt en la
Constitución de Cuba [permitiendo la intervención
por parte de los Estados Unidos].
Vamos mucho más
atrás: Cuba, la fruta madura que iba a
caer en maños de los Estados Unidos. Cuba,
el traspatio de los Estados Unidos. Esa islita
tiene la gran desgracia de estar a 90 millas del
país más poderoso del mundo. Cuba
se negó a ser el balneario y el prostíbulo
de ellos como fue en los famosos años en
que los Marines iban se orinaban en la estatua
de José Martí. Esos tiempos están
muy presentes en la mente de los cubanos todavía.
El crimen más grande de Cuba fue querer
ser un país libre y soberano--sin que fuera
el embajador norteamericano quien dictara, como
pasó durante casi medio siglo. Por eso
no pueden perdonar a Cuba; por querer tener su
propio sistema. Recuerde que ellos [las empresas
norteamericanas] eran los dueños de los
casinos, las industrias, las mejores tierras;
eran los dueños prácticamente del
país. Eso se acabo en el 1959 y es algo
que no nos perdonan.
Landau: ¿Entonces
Usted sufre el castigo simbólico de esa
“falta de respeto?”
Hernández: Sí,
pero hay otro elemento fundamental en mi opinión.
El FBI quedó en una mala posición
porque se descubrió que había penetrado
a los Hermanos de Rescate a través de Juan
Pablo Roque. El era un agente [de la inteligencia
cubana], incluso le pagaban para que les diera
información. Cuando eso se descubrió
el FBI quedó muy mal parado con la extrema
derecha de Miami. El FBI buscó a un chivo
expiatorio para poder decir: “Agarramos
a estos 5 culpables.”
Landau: ¿Que
fines esperaban lograr los Hermanos de Rescate
con tu juicio?
Hernández: Sobre
todo un fin económico. Algunos de ellos
tienen intereses políticos legítimos
y son patriotas a su manera, pero muchos de ellos
lo que persiguen es un fin económico. La
industria del anti-Castrismo es una industria
que da millones. Por 50 años algunas personas
han vivido de eso: comentaristas radiales hasta
jefes de las 3 500 organizaciones chupando dinero
federal “para lograr la libertad en Cuba”;
o haciendo colectas de los viejitos para comprar
las armas para la “liberación de
Cuba.” A [José] Basulto nunca se
le había ocurrido violar el espacio aéreo
Cubano mientras la gente le daba dinero para patrullar
a la Florida. Se compró unas cuantas avionetas
con el dinero que donaba la gente. Cuando se le
acabó el dinero, porque la gente ya no
le daba mas-- para qué, si cuando llaman
al Coast Guard a los balseros los van a llevar
para atrás--pues entonces dijo, “Uh
oh, tengo que inventar algo nuevo.” Allí
fue cuando empezó a violar el espacio aéreo
de Cuba…para que el dinero siguiera entrando.
Además, en mi
opinión, Basulto, quien es muy inteligente,
puede haber querido con toda intención
provocar un conflicto grave entre los Estado Unidos
y Cuba. Ellos sueñan del día en
que el ejército americano les barra de
la tierra a todos los revolucionarios. Sobre las
cenizas que queden ellos reconstruirán
a su propia Cuba, la que tenían antes de
la revolución. Lo que no han podido hacer
ellos, que se lo haga el ejercito americano. Por
eso es que hablan de “traición”
en Bahía de Cochinos, en Playa Girón.
Ellos pensaron que detrás de ellos llegara
el ejército americano a Playa Girón.
Esa fue la traición de Kennedy. Entonces
no dudo que las intenciones de Basulto hayan sido
de crear un conflicto internacional. No importa
cuantos cubanos ni jóvenes americanos mueran.
Lo que les importa es recuperar su país,
lo que ellos consideran su país.
Landau: En Miami
habían rumores de que Basulto era un agente
Cubano. Todas sus misiones terminaron en fracaso
o desastre.
Hernández: La
segunda parte es cierta, pero la primera…lo
dudo mucho. Es una lastima que se hayan perdido
esas vidas [el derribo de las avionetas de los
Hermanos de Rescate en 1996] pero le puedo asegurar
que Cuba hizo todo lo posible para evitarlo. Mandaron
16 notas diplomáticas por canales oficiales
pidiendo a los Estados Unidos que no dejara a
los Hermanos de Rescate que violara el espacio
aéreo Cubano.
Saul Landau
está realizando actualmente (con Jack Willis)
un filme acerca de los Cinco de Cuba. Sus otros
filmes están disponibles en DVD por medio
de roundworldproductions@gmail.com
(
05/09/2009 9:23 AM
)
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