| Familias
esclavas en La Habana
Por Nancy
Lescaille
La
Habana, Cuba.- El título “Matrimonio
y Familia en el ingenio: una utopía posible.
La Habana (1825-1886)”, de las investigadoras
habaneras María de los Ángeles Meriño
y Aisnara Perera, (Ediciones “Unicornio”),
será presentado este 15 de febrero en la
XVII Feria internacional del Libro Cuba 2008.
A las 5:30 de la tarde
corresponderá el turno a la editorial de
La Habana, en la Sala “Alejo Carpentier”,
en la histórica Fortaleza de San Carlos
de la Cabaña, sede capitalina de uno de
los eventos culturales más importantes
del país.
En el prefacio del libro,
el historiador norteamericano Robert W. Sienes,
profesor del Departamento de Historia de la Universidad
Estadual de Campinhas, Brasil, expresó:
“El lector siente esa transformación
de los registros onomásticos en personas
de carne y hueso como algo impactante. Es como
si la vívida metáfora del romancista
negro norteamericano, Ralph Ellison, tomara forma
corporal”.
Aisnara, ¿cómo
nació la idea de la investigación
que dio nacimiento a Matrimonio y Familia….?
Surgió como una
especie de extensión del anterior libro
“Esclavitud, familia y parroquia en Cuba.
Otra mirada desde la microhistoria”, Ediciones
Oriente, Santiago de Cuba.
¿En que
se basa la nueva investigación?
En nuestro libro se
mezclan determinadas ciencias sociales que vienen
a concluir en un estudio donde se analizan las
familias esclavas existentes, ya no como decía
el historiador cubano Manuel Moreno Fraginal,
dentro del régimen carcelario del ingenio,
sino existentes en la cotidianidad del ingenio,
en dos ingenios habaneros, preferentemente, uno
en Quivicán, y otro en San Antonio de los
Baños.
Se hace un análisis
demográfico, un análisis social
de la evolución de la cotidianidad de esta
familia, que termina con una historia que, desde
el punto de vista antropológico, es una
historia bella, muy bella.
¿Puede
adelantarnos algo…?
Es la historia de una
partera del municipio de La Salud, que pertenecía
al ingenio “San José” (que
es uno de los analizados en el libro), donde una
descendiente de una compañera de cautiverio
de la abuela de esta partera mantiene hoy en día
el maletín de comadrona y todo el instrumental
posible con que ella trabajó después,
durante todo el siglo XX, en La Salud.
¿Qué
hace interesante este hecho?
Lo interesante de esto
es que la partera aprende el oficio con su madre
esclava en el ingenio, y en el año 1891
hace el parto, por primera vez, de su hermano
más pequeño, y toda esta historia
esta recreada en el libro.
El prólogo
de “Matrimonio y Familia…” es
de Robert W. Sienes, quién expresa su gratitud
a María de los Ángeles y a Aisnara
por el texto, pues “gracias a ellas, personas
como Leonida Sandoval, la partera, y los demás
esclavos que aparecen en el libro, de repente
irrumpan en el texto de la historia, reclamando
(para espanto de quien todavía no atribuye
la condición de sujeto al esclavo y sus
descendientes): ‘Cuidado hay gente aquí’”.
(
15/2/08 10:35 AM
)

|